Audición

CUIDAMOS TU AUDICIÓN 

Consideramos la visión en su conjunto, evaluando de forma integral las capacidades que contribuyen a ella y enmarcando siempre todos los problemas de visión binocular en las circunstancias vitales y visuales de cada persona. Conocemos todas las opciones posibles para cada caso, recibimos formación continuada y reciclamos nuestros conocimientos periódicamente para garantizar en todo momento un óptimo servicio sanitario.

PROTECTORES AUDITIVOS PARA MÚSICOS Y TÉCNICOS DE SONIDO

 

Diseñados para proteger la audición manteniendo y conservando al mismo tiempo toda la sutileza y sonoridad de la música. Se confeccionan mediante impresiones a medida de los oídos, que sellan herméticamente la parte ósea del canal para que el usuario no escuche su propia voz hueca cuando está hablando, cantando o tocando «metales» (efecto oclusión). La reproducción de música y voz a través de estos protectores suena como si no los llevara puestos, solo que a unos niveles de sonoridad más bajos y seguros.

 

¿EN QUÉ SE DIFERENCIAN LOS TAPONES DE LOS PROTECTORES?

Los tapones tradicionales amortiguan la música y la voz, reduciendo más el sonido en las altas frecuencias que en las bajas y medias, por lo que música y voz no suenan naturales. Además, si se insertan demasiado, pueden llegar a atenuar 40 dB, lo cual es excesivo.

TAPONES A MEDIDA


Ideales como protección en trabajos con altos niveles de ruido, para actividades acuáticas y para deportes del motor con alta contaminación acústica. Permiten protegernos del ruido sin dejar de escuchar y entender a las personas que nos hablan.

Especialmente indicados para personas que presentan patologías o problemas de oído. Al reproducir una copia exacta de tu oído, consiguen sellarlo por completo, ofreciendo una protección segura y fiable. Son hipo-alergénicos y se pueden utilizar a diario, por personas de cualquier edad.

¿los tapones a medida puede usarlos todo el mundo?

Están especialmente indicados para personas que presentan continuas otitis agudas o crónicas, oídos sensibles, oídos operados por drenajes transtimpánicos (DTT) y oídos que se infectan con facilidad o no consiguen mantener seco su conducto con métodos convencionales.

  
TENGO 65 AÑOS, ¿DEBERÍA REVISAR MI AUDICIÓN?

 

A menudo tomamos conciencia de la importancia de nuestro sentido de la audición solo cuando nos preocupa la posibilidad de perderlo. En cualquier caso, esta preocupación puede ser el primer paso hacia la prevención. No dudes en venir a visitarnos para una revisión gratuita. Una buena audición facilita la orientación espacial, la percepción de los sonidos no seguros (por ejemplo, el tráfico) y nuestras relaciones sociales.

 
SOY MÚSICO DE ROCK ¿TENGO QUE USAR PROTECTORES AUDITIVOS?

 
 
 

Una banda de rock toca música en un nivel 100 a 120 dB: la misma cantidad de ruido que produce un avión grande a una distancia de 30 metros. Cuando el volumen de ruido es así de alto, la mayoría de las personas lo encuentran molesto y -si la intensidad del sonido supera los 130 dB- percibirán dolor en los oídos.

Aunque las molestias no solo dependen de la potencia del amplificador, también de la distancia a la fuente, la distribución de frecuencias y la longitud de tiempo de exposición. El ejemplo más claro es el mp3: estos dispositivos entregan una fracción de un watt, pero la fuente se encuentra tan cerca del oído que puede provocar daños.

Para los músicos y técnicos sometidos a este tipo de ruido constantemente, las consecuencias pueden ser devastadoras. Los síntomas comienzan con la pérdida de la capacidad para oír sonidos y tonos de alta frecuencia. En muchos casos, esto causa problemas a los artistas que tienen que escuchar y reproducir las notas altas igual de bien que las bajas para tocar o cantar junto con los otros miembros de la orquesta. A menudo, un músico que sufre pérdida de audición de frecuencias altas intentará compensarlo tocando más alto con notas agudas, dando lugar a una representación artísticamente inaceptable.

Si el problema empeora (hipersensibilidad en forma de aumento de la presión sanguínea, migrañas, fatiga o la sensación de que los instrumentos suenan dolorosamente altos), suele derivar en tinnitus (acúfenos).

Otro síntoma común es la incapacidad de percibir cambios en el tono. Este estado se conoce como displacusia, y resulta muy problemático para los cantantes ya que deben controlar su voz todo el tiempo y no desafinar en ningún momento. En consecuencia, un cantante con alteración de audición también se arriesga a dañar su voz ya que cantará más alto para poder controlar su propia voz.

  VENTAJAS MAMBLONA